sábado, 7 de noviembre de 2020

La Fé lo cura todo; Dios tambien.



Al parecer, el debate “salvar vidas o empresas” ha mutado a cierta quimera extraña, en donde, además, políticos y ciudadanos del común deberían “salvar la fe”. Ha sido esto, enérgicamente defendido por pastores evangélicos en Cartagena y el mundo, ante la ausencia de físico público en los templos; mereciendo así, los creyentes, la inequívoca suerte de amarrase a cierta pantalla, desde el wifi y la transparencia, que impide la santa unción de las manos.

Bien entonces, dichos voceros reclaman al Estado la sistemática violación de libertades individuales, al impedir, desde la norma, la aglomeración de personas en recintos; pese a que, los mismos, en teoría al menos, acatan las directrices, y promulgan la campaña de lavarnos las manos con jabón – o con Cristo. ¿No sería, preguntaría algún niño inocente, restricción misma de la libertad (¿crítica?), el acto de congregarnos en fanáticos cultos, promovidos por tales víctimas, que en su seno engendran odio hacia la diferencia ideológica y de género?  ¡Posiblemente no, siendo tal cuestionamíento, producto de la confabulación pagana o la inocencia!

De cualquier forma, dos aspectos curiosos suscitan la denuncia expuesta: primero, si restringen la movilidad por la cuarentena, entonces el Estado atenta contra la libertad; lo cual sería criticado, citando algún versículo bíblico. Pero si no lo hacen, permitiendo la vida social y productiva de antaño, los mismos voceros dirían que el gobierno viola el derecho a la vida; citando, una vez más, algún evangelio.

Y segundo, parece que Dios puede curarlo todo; incluso el Covid-19. Y si bien no pretendo ponerlo en duda, siendo yo demasiado ignorante en el tema, a diferencia de los escogidos por Dios, ¿es ello suficiente prueba o argumento para permitir aglomeraciones en iglesias, plazas o centros comerciales, durante la presente coyuntura? ¡Posiblemente sí! Quizás, aplicando el jabón de Cristo, creyentes seremos inmunes.

En estos tiempos de incertidumbre, promesas de liberación y reencuentro, debería la fe persuadirnos a dar diezmos entre nosotros mismos, y conectarnos, con o sin wifi, con el Espíritu Santo que en todos habita.


martes, 20 de octubre de 2020

Breve resume: ¿Que es eso de ecología profunda y ecología superficial ?



El siguiente resumen tiene como objetivo exponer los aspectos más importantes del artículo de Arne Naess titulado: “Movimientos de la ecología superficial y la ecología profunda”: un resumen. En primer lugar definiremos según el pensamiento del filósofo noruego eso de “Ecología superficial” y “ecología profunda”. Cito textualmente:

Ecología superficial: “Combate la contaminación y el agotamiento de los recursos naturales. Objetivo central: la salud y la vida opulenta de los habitantes de los países desarrollados”. Naess (1973, p.98). Parece ser que este enfoque deja de lado a países en vías de desarrollo o subdesarrollados, por el hecho de no tener una influencia económica, política y cultural importante. La ecología superficial está encaminada a soluciones tecnológicas en cuanto a problemas ambientales, buscando formas sustentables para la explotación de los recursos naturales, sin cuestionar ni proponer cambios en las causas sociales, políticas, económicas y culturales que conllevan a estas problemáticas. Se entiende también como una ecología que busca el bienestar del primer mundo.

Naess es uno de los principales críticos de la teoría superficial de la ecología por el hecho de que esta no se hace cargo de las causas políticas, sociales, culturales y económicas de la crisis ambiental. Cuestiona su flexibilidad al no señalar que los recursos naturales sean explotados para mantener el estatus quo de la sociedad, de los modelos políticos y económicos imperantes. La ecología superficial es el intento  de controlar la contaminación ambiental por medio de la tecnología, pero este intento no es capaz de abordar las causas que hay detrás de la contaminación como las sociales, culturales y económicas. Además de ser vista como un tipo de ciencia, la ecología superficial no critica al sistema político el cual genera los más grandes problemas ambientales.

Ecología profunda: está encaminada a una ética social y ecológicamente virtuosa.

La ecología profunda (termino que acuña Naess) ha sido una ventana para abordar de manera seria los problemas ambientales y las causas que producen las contaminaciones industriales. Es decir, Naess apunta directamente a uno de los mayores problemas que afronta el medio ambiente el cual tiene que ver con las emisiones o residuos tóxicos que el sector industrial produce en sus territorios. El filósofo noruego también es directo al decir que si el mundo está enfermo es por ahí contaminación, que si actualmente padecemos de un calentamiento global es porque el planeta está sintiendo los daños ambientales que está produciendo el ser humano. Este enfoque a diferencia del enfoque superficial es más humanístico, puesto que ve al hombre como parte de una tierra que habita y que tiene, por lo tanto, que proteger y cuidar de ella.  Una de las críticas que sostiene la ecología profunda es acerca del estilo de viva opulenta que tienen los países desarrollados, siendo estos los que más aportan a la contaminación.  Pero Naess reconoce la existencia de comunidades regionales y locales que van en consonancia con su manera de pensar, cuyos estilos de vida permiten tener una vida ecológicamente sana. La intención de referirse de una ecología profunda es para que los ecologistas tengan un fundamento de como regirse ante los problemas que se afrontan en materia de contaminación ambiental. Por otro lado se puede relacionar a la ecología profunda con la Ecosofia por ir en la búsqueda de la sabiduría y armonía con nuestro planeta tierra.

Denuncia que estas comunidades pueden ser perturbadas y destruidas por el peso que tienen las influencias de la sociedad industrial desarrollada sobre regiones remotas, donde hoy llega la contaminación [...] como también formas de gobierno y poderes económicos centralizados que desconocen y hacen desaparecer instituciones y prácticas de gobierno y economía local”. (Ricardo Rozzi, 2007 p.104)

 

La ecología profunda es una Ecosofia al incluir normas, postulados, principios y una cosmovisión que abarca todos los aspectos de la vida cotidiana y el pensamiento humano. Ecosofia es un término que Naess denomina como una sabiduría y práctica de la naturaleza.

Los siete principios expuestos por Naess no son un ataque a la vida ni a la cultura, más bien es una forma de vida ecológica que propone un estilo de vida más armonioso con uno mismo y con el entorno. Se aceptan estos puntos por ser una opción de vida que tenga en cuenta el cuidado del medio ambiente. Llama la atención que al final del punto cinco Naess sostenga que una ética responsable no debe permitir que los ecólogos no sirvan a la ecología superficial, sino a la ecología profunda.

Aspectos destacados de la lectura:

1.      “El intento de la ecología superficial para frenar la contaminación ambiental por medio de la tecnología”.

2.      “La ecología profunda se muestra siendo más humanística, más preocupada por nuestra relación con el planeta y nuestro entorno”.


La poesía desde el proyecto educativo platónico.



El proyecto educativo platónico prohíbe que en el estado haya poetas que se encarguen de la educación de los ciudadanos atenienses, ya que ellos contaban en sus poemas mentiras acerca de los dioses brindando una visión falsa a los niños. Platón considera que poetas como Homero, Hesíodo, Arquiloco son quienes han contribuido a la formación de los mitos griegos sobre los dioses y que nos dan una narración mentirosa sobre ellos. Sócrates observando esta problemática con los poetas pide que sus versos no sean tenidos en cuenta ya que ellos muestran a los dioses como mentirosos, injustos y malos.

Entonces se propone un tipo de educación en el que se enseñe a las futuras generaciones a ser justos ya que al escuchar los versos de los poetas podrían volverse unos cobardes y ciudadanos injustos. Una educación que inspire cobardía, injustica y maldad no es digna de ser enseñada en el estado, puesto que los ciudadanos la practicarán y la trasmitirán a sus descendencias. La educación que surgirá como remedio de las mentiras propagadas por los poetas será la que enseñe la justicia y el bien, en la que la imagen de los dioses no sea negativa sino, por el contario, inspire a los niños y la juventud a ser buenos ciudadanos. Los poemas que ellos deberían escuchar son los más bellos que se hayan escrito con vista a la excelencia.

Es fundamental la expulsión que Sócrates hace a los poetas de su proyecto educativo ya que su enseñanza es netamente imitativa y carente de verdad. Por lo tanto lo que Sócrates propone es que no se repitan más las narraciones de los poetas a los jóvenes. Sin embargo considera que la poseía debe tener principalmente un carácter pedagógico. No sobra decir que en la antigua Grecia la poesía era considerada fuente de cultura, hasta el punto de llamar a Homero el educador de Grecia. Pero Sócrates como anteriormente se ha mencionado observa algo en la poseía que es perjudicial, puesto que algunos poetas como está consignado en el libro I promueven concepciones sobre la justicia en la que se insinúa que lo mejor no es ser justo sino parecerlo. En otras palabras, los poetas atienden más a los castigos y recompensas que obtienen sus héroes, difundiendo así la idea de que el camino del justo es tortuoso y el del injusto es cómodo y placentero. Platón crítica que los versos de los poetas sean usados con fines educativos, cuando en ellos se atribuyen a los dioses toda clase de vicios y errores, así como de mentir sobre el Hades. En el libro II expone su posición al respecto, destacando las mentiras que estos poemas dicen sobre los dioses:

Incluso si fueran ciertas, no me parece que deban contarse con tanta ligereza a los niños aún irreflexivos. Sería preferible guardar silencio”. (Platón, 1988, p.136 - 378a

Y más adelante también dice:

Ni admitamos en absoluto que los dioses hagan la guerra a dioses, se confabulen o combatan unos contra otros; pues nada de eso es cierto: al menos si exigimos que los que van a guardar el Estado consideren como lo más vergonzoso el disputar entre sí.” (Platón, 1988, p.137 - b-c).

Para Platón, los dioses son buenos, bellos e inmutables, y no cabe atribuirles rasgos de maldad, mentira u odio. En el libro III los poetas son acusados de imitadores y es precisamente este estilo lo que Platón critica, por ejemplo, en la comedia el autor se esconde tras un personaje y es esto lo que convierte el relato no en una narración, sino en una imitación que es por lo tanto una mala imitación. El problema con este tipo de imitación radica en que se pretenda usar la poesía con fines educativos, pues la crítica platónica se fundamenta en el hecho de que los niños son incapaces de distinguir la ficción de la realidad.

Un problema que tienen los poetas que pretender educar es que aseguran saber todo de los asuntos humanos y divinos.  Platón cuestiona esta pretensión porque le parece algo nocivo para la educación ya que es un saber totalmente alejado de la realidad. Puede que Platón no haya rechazado del todo cualquier tipo de poesía por alguna función que pueda tener. La propuesta de Platón es la fundar un nuevo tipo de educación en el que los poetas serían remplazados como fuente de conocimiento por los filósofos.


viernes, 11 de septiembre de 2020

Polarizacion política.

 



Cada vez entiendo menos a los tibios. Nada les parece. Si hay alguien que hace un documental para recopilar todas las conexiones y delitos del innombrable, entonces dicen que no, qué eso no está bien, que no aporta a la justicia,  que esto, que lo otro. Que si un candidato los llama a la unidad para enfrentar a quienes han gobernado en los últimos 20 años,que con él no porque polariza, que esto es representando a todos,  como si sus candidatos  aglutinaran a todos los que no están conformes con el actual régimen de cosas. Que si la gente se indigna y se pone rabiosa y responden a un aparato policivo cada vez más violento, salen con que así no es, qué esto  es con pacifismo, haciendo fila India para no causar bloqueos, dando besos y regalando flores. La verdad no creo que hechos de reacción de un día que deja varios muertos civiles y no de la policía, vaya a cambiar lo que estamos viviendo, pero la gente reacciona a la medida de como se siente atropellada y no le va a pedir permiso a ningún acomodado en su casa para qué le diga cómo es que tiene que protestar. Y claro con el gobierno que tenemos no debemos esperar algo distinto, lo que si llama la atención es que los alcaldes que tienen el deber constitucional de dirigir a la policía en las ciudades, se estén lavando las manos como si ellos no tuvieran responsabilidad de lo que sucede.

miércoles, 22 de julio de 2020

Dworkin - Derecho & Nomas judiciales.





Imperio de la justicia

 

El presente resumen tiene como objetivo dilucidar los aspectos más importantes del tercer capítulo del libro imperio de la justicia de Ronald Dworkin titulado “retorno a la jurisprudencia”. En primer término, según el derecho la jurisprudencia es una fuente de este que se encarga de interpretar las funciones principales, tales como integrar, interpretar y velar por el progreso de la sociedad. Tiene un valor fundamental como fuente de conocimiento del derecho positivo, con el cual se procura evitar que una misma situación jurídica sea interpretada en forma distinta por los tribunales; esto es lo que se conoce como el principio unificador. Por otro lado, Se entiende por jurisprudencia a la doctrina establecida por los órganos judiciales del Estado (por lo general, el Tribunal Supremo o Tribunales Superiores de Justicia) que se repite en más de una resolución. Esto significa que para conocer el contenido completo de las normas vigentes hay que considerar cómo han sido aplicadas en el pasado. En otras palabras, la jurisprudencia es el entendimiento de las normas jurídicas basado en las sentencias que han resuelto casos basándose en esas normas.

En este capítulo Dworkin nos muestra una figura clara sobre el derecho y su interpretación. Profundiza respecto a las diferentes concepciones del derecho y es aquí donde nos ofrece un tipo de clasificación de: convencionalismo, pragmatismo legal y derecho como integridad, de estas tres concepciones el convencionalismo es la más débil de la tres y el pragmatismo legal se constituye el más fuerte y solo puede ser vencida cuando en el campo de la batalla se incluye a la filosofía política. Y concibe al derecho como la mejor interpretación de aquello que hacen y dicen los abogados, profesores de derecho y los jueces.

Al inicio del capítulo Dworkin señala que el derecho es un concepto interpretativo y al ser interpretativo requiere por parte de los jueces un arduo análisis para su comprensión. Cuando disientes en la forma que se denomina “forma teórica” sus desacuerdos son interpretativos, pero están en desacuerdo en gran medida acerca de la interpretación más sólida de algún aspecto pertinente de la practica judicial. Para Dworkin la interpretación que los jueces deben darle al derecho es muy importante para que sus convicciones interpretativas no caigan en desacuerdos teóricos a la hora de afrontar casos, donde se haga necesario un minucioso estudio de ello. Cada juez tiene sus propias teorías interpretativas que se basan en sus convicciones sobre el sentido de la práctica legal como un todo y es inevitable que estas convicciones sean diferente a la de otros jueces.

Dworkin deja entrever que tanto los filósofos del derecho como los filosofo de la justicia se encuentran en una misma situación ya que no pueden producir teorías semánticas útiles al derecho ni tampoco pueden exponer criterios comunes que sigan los abogados para colocar etiquetas legales a los hechos, dado que dichas reglas no existen. Los filósofos del derecho discuten sobre el fundamento interpretativo que cualquier argumento legal debe tener. En cualquier debate legal práctico si se quiere decir así, asume sin importar lo detallado y limitado que este tipo de fundamento abstracto le ofrece a la jurisprudencia. Y cuando los fundamentos legales compiten, el argumento legal asume uno de ellos y rechaza otros y así mismo  la opinión de cualquier juez es en sí misma filosofía del derecho aun cuando esta opinión puramente filosófica se encuentre escondida y el argumento visible este dominado por una lista de hechos.

El filósofo del derecho empieza gozando de una identificación preinterpretativa nada polémica del terreno del derecho y no con unos paradigmas que apoyen su argumento y comprometan a sus competidores en la forma habitual. Pero surge aquí una cuestión y es que si él y los competidores deben estar de acuerdo con una declaración del concepto central de su institución que les permita ver sus argumentos con una cierta estructura como argumentos sobre concepciones rivales de dicho concepto.

El positivismo afirma que el derecho y la ética están hechos por reglas semánticas distintas que todos aceptan para utilizar el “derecho”, pero el derecho natural afirma por el contrario que ambos se encuentran articulados por reglas semánticas. Que algo no sea ético no quiere decir que deba ser sancionado por el derecho. La ética influye en las normas de conducta sociales, sin embargo la moral influye en las formas de conductas de los seres humanos dentro de una sociedad. Ahora bien el derecho se define como el conjunto de normas de obligatorio cumplimiento que regulan la vida en sociedad. El derecho y la ética se encuentran separados semánticamente aunque algunos piensen que estos si se encuentran relacionados el uno y el otro. Por una parte la ética como lo mencione anteriormente son esa serie de normas que una persona debe aplicar y el derecho son normar legales que debe seguir y cumplir una persona dentro de un estado. Una relación que ambos pueden guardar es que tanto el derecho como la ética le exige al sujeto el cumplimiento estrictos de sus normas y la aplicación de estas.


Análisis de los libros VI,VII & X - La Republica





Libro VI Análisis

 

Antes de iniciar con el análisis del libro VI de la república quiero traer a colación la frase del filósofo ingles Alfred Nort Wihitehead el cual llego afirmar que “la manera más segura de describir el conjunto de la tradición filosófica occidental es presentarla como una serie de acotaciones a Platón”. Y es que si se quiere decir este libro VI de la república es considerado es el corazón de todo el pensamiento platónico, puesto que uno de los temas más emblemáticos de este libro es el desarrollo que platón expone a sus interlocutores de la idea del bien comparándola con la analogía del sol. 

Sócrates propondrá un sistema educativo en el cual los futuros filósofos gobernantes van a ser educados, ya que son  los únicos que pueden poner en práctica el régimen de estado descrito y propuesto por Sócrates en los libros anteriores al VI. Un régimen donde haya una comunidad de bienes en la cual todo debe ser compartido y donde quienes lo gobiernen un alma de oro, es decir, el filósofo gobernante. En este estado descrito por Sócrates tampoco debe existir la propiedad privada para los que gobiernen, puesto que los que se encuentran en el poder gobernarían en pos de sus bienes y no en el desarrollo del estado.

Esto ha causado que algunos intérpretes de Platón afirmen que Sócrates fue el primero que expuso un estado comunista siglos antes que Marx. Este estado también deberá ser un estado justo donde todos realicen las actividades que les corresponde, donde los guardianes se encarguen de la seguridad del estado y sean educado en la música y la gimnasia y donde los artesanos realicen lo correspondiente a la alimentación de los ciudadanos del estado. Los poetas serán expulsados por Sócrates de su estado ideal porque su arte se basa en mera imitación.

 

Una de las frases más celebres que nos ha dejado la república es: “no cesaran los malos de los estados hasta que los filósofos gobiernen o que por un don divino los que gobiernen se dediquen a la filosofía”.  Sócrates se pregunta sobre que es el bien? y para dar una definición del bien lo hace no basándose con la idea del bien en sí mismo, sino como el hijo del sol, por lo tanto Sócrates para hablar de esta idea recurre a la alegoría del sol para explicárselo a sus interlocutores. Ahora bien explica el filósofo ateniense que así como la luz hace posible la vista de los objetos en el mundo visible, así la idea del bien hace posible que la inteligencia vea en el mundo inteligible y así mismo como el sol le otorga a las cosas conocidas y existentes el crecimiento y la nutrición, así la idea del bien otorga a las cosas conocidas el existir y la esencia.

La idea del bien es la condición de posibilidad de todas las ideas, pero ella misma no es la idea, tiene un estatus epistemológico superior, dado que hace posible que estas puedan ser. En otras palabras podríamos afirmar que esta idea del bien es una causa incausada que no es producida por nada exterior a ella o en palabras de su discípulo Aristóteles diríamos que es el motor inmóvil que no es movido por algo, sino que él es el generador de todo movimiento. De esta forma es también la idea el bien ya que esta es la causa para que otras ideas en el mundo sensible puedan ser contempladas por nuestros sentidos.

Analogía de la línea: En el cual se plantea los grados del ser y el conocimiento del mundo. En relación con su pertenencia al mundo de las ideas, existen distintas maneras del ser, que se conocen mediante diferentes métodos. En su ascenso al saber, Platón habla de un trayecto de conocimientos que se debe llevar a cabo para llegar finalmente a la idea de bien, la que permite conocer tanto el mundo de las ideas como el sensible y comprender todas las relaciones trazadas por cada ser. Sócrates va a decir que lo concerniente al reino de lo visible le corresponde la opinión y al reino de lo inteligible la ciencia.

En conclusión para Platón la idea del bien es lo que da la condición de verdad a los objeto cognoscibles, es decir, el poder conocerlos, contemplarlos etc… en otras palabras es la fuente de conocimiento en el hombre. El bien como anteriormente se ha mencionado es comparado con el sol que da a los objetos no solo la posibilidad de ser vistos, sino también de crecer y nutrirse, de esta forma la idea del bien es la fuente de la verdad.

 

 

Libro VII Análisis

 

En este capítulo de la república se encuentras la famosa alegoría de la caverna donde Sócrates expone la situación de unos presos al interior de ella que constantemente son engañados por una serie de imágenes que son producidas por unos titiriteros. Estas imágenes son unas sombras que pasan al frente de ellos reproducidas por la luz que proviene de afuera de la caverna. Podríamos interpretar que la alegoría de la caverna simboliza el mundo sensible que es aparente y engañoso, o la ciudad ateniense dominada por la retórica de los sofistas o si queremos llevarlo a nuestros días podemos pensar que la caverna son todo esos medios engañosos que constantemente se presentan con apariencia falsa. Un ejemplo de ello sería la televisión y los distintos medios de comunicación que nos quieren adoctrinar con ideologías falsas.

Ahora bien, esta alegoría no pretende ser ingenua ni tampoco pretende ser todos esos medios engañosos, sino más bien que pretende ser una huida o liberación de todas esas cadenas que los sistemas poderosos de un estado han querido instaurar en los ciudadanos. Platón con esto también tiene objetivo bastante claro y marcado que es político y moral el cual es imponer un sistema político gobernado por el rey filosofo que conducirá al estado a practicar la justicia y el bien.

Un objetivo bastante marcado  en la interpretación de la alegoría de la caverna es que una vez lindero de las cadenas nosotros tenemos el deber moral de descender al interior de ella y comunicar a nuestros antiguos compañeros de presidio la idea del bien. Pero qué pasaría si alguien fuese liberado y forzado a salir de la caverna? Sin duda le costaría en principio identificar los objetos que pasan al frente suyo porque le molestaría el fuego que se produce en el interior de la caverna, y si también se le preguntara que le parecería más real si los objetos en las sombras se inclinaría claramente por las sombras ya que es lo único real que aparentemente puede observar por las y su condiciones de preso. Y si también se le dijera que eso objetos y sombras que observa son mucho más reales de lo que piensa? Acaso su visión no le costaría créelo? Así que ayudarlo a salir de su condición sería un camino de mucho esfuerzo lo que significa que el camino hacia el conocimiento es arduo y difícil para aquel que no está acostumbrado a contemplar la idea del bien.

Según Jaeger el proceso de salida de la caverna al mundo de las ideas implica un proceso de conversión como el religioso donde el prisionero se libera de su antigua vida para ascender a una nueva donde dejara atrás los engaños y empezara a caminar por los senderos de la verdad. El filósofo una vez ha alcanzado el conocimiento de la idea del bien se compadecería de los que todavía se encuentran esclavos dentro de la caverna y miraría con algo de rechazo los honores que se tributaban unos a otros según iban adivinando las sombras que pasaban por su frente. A los personajes que propiciaban las sombras al interior de la caverna las podemos asociar con los políticos de la época de Platón, educados en la retórica sofista y expertos en la manipulación y en el arte de hacer pensar como realidad lo que no son más que sombras y mentiras.

La alegoría de la caverna no es más que la continuación que Sócrates realiza en el libro VI acerca de la alegoría de la línea, donde se expone ese mundo inteligible con el mundo sensible que claramente se encuentra expuesto en el libro VII de la república. En el esquema se encuentra descrito de una manera racional y argumental y en la imagen de la alegoría  de la caverna se revela más bien el carácter pedagógico de Sócrates con sus interlocutores.  Es importante reflexionar que la liberación que se da al interior de la caverna también tiene un grado altamente educativo, puesto que Sócrates proponía para la Atenas de su época un modelo educativo totalmente distinto al que estaba acostumbrada Atenas, que era en base a la poesía y enseñanza de homero y los dioses. “la educación nos hace libres” esta frase nace en el seno del platonismo y que hasta nuestra época sigue vigente en los distintos movimientos estudiantiles de nuestro país.

 

 

Libro X – Análisis

 

Al comienzo de este libro Sócrates va analizar el papel de la poesía y cuál ha sido su influencia en la educación ateniense y como los poetas se han convertido en simples imitadores de la realidad, pero que estos no han sido capaces de hablar de la realidad en sí misma. Ya anteriormente en los primeros libros Sócrates exponía el carácter educativo que tenía la poesía en la polis griega, exactamente en la comunidad de los guardianes. Algo interesante es que el filosofo ateniense excluye totalmente a los poetas del proyecto educativo que él quería establecer para Atenas, la cual estaba encaminada hacia la justicia, la cultivación de la virtud y el ideal de bien.

Sócrates después de haber expuesto claramente cuál debía ser la educación  que debían recibir los guardianes (la música y la gimnasia) en este libro X el filósofo ateniense le da a la poesía un valor bastante degradado con lo que la disputa entre filosofía y poesía a la hora de educar a los ciudadanos de Atenas será aún mayor. En este sentido Sócrates analizara la poesía centrándose en su auténtico valor imitativo, pero parte de este análisis lo desarrollara a la luz de la teoría de las ideas, es decir en la idea del bien en sí mismo. Por un lado establece que una idea es el conjunto que designa muchas cosas, por ejemplo: un carpintero elabora una cama o una mesa en base a la idea que tiene previamente de la cama y de la mesa. Entonces cuando este carpintero está construyendo la cama no está elaborando la idea de cama en sí misma, sino que la construye en base a la existencia de la idea de cama. Pero la crítica que sostiene Sócrates si se quiere ver así va mucho más allá, al decir que existen algunas personas que se limitan a producir cosas que ya están creadas, como los pintores que dibujan en sus cuadros muebles, camas y mesas. Lo que nos hace pensar que para Sócrates estas personas lo que reflejan en sus trabajos es nada más que apariencias de la realidad y no la realidad en sí misma.

Dicho lo anterior podríamos establecer que Sócrates quería exponer era la diferencia entre lo real y lo aparente. Es así como lo real no es la cama que elabora el carpintero y menos la que es pintada por un pintor, lo real es entonces, la idea sobre la cual se elabora tal cosa. Sócrates recurre a la poesía de homero para decir que aunque estos conocían los asuntos humanos relacionados con la excelencia e incluso con los asuntos divinos, su conocimiento no era conocimiento real, sino una imitación del conocimiento como la del pintor. En este libro X también se expone el tema de la inmortalidad del alma el cual explica Sócrates de manera detallada, estableciendo que cuando algo no perece a causa de un mal propio ni ajeno, es evidente que ha de existir siempre y por ende es inmortal. Por más que el cuerpo se destruya en pedazos, el alma no muere, sino por el contrario, sigue viva. El alma puede volverse injusta e impía, pero no por eso implicaría necesariamente su destrucción, más bien su corrupción.


lunes, 6 de julio de 2020

Ensayo sobre el pensamiento crítico en la escuela de Frankfurt



“Lo feo como elemento crítico en la sociedad”


Este presente ensayo  tiene como propósito fundamental, analizar y presentar los conceptos de lo feo, lo bello y la técnica en relación con la sociedad. Para ello, tendremos que buscar en la historia del arte, lo cual extrae su concepto de las constelaciones históricas. En consecuencia, el concepto del arte no se puede definir, ya que esta predeterminado por aquello que una vez fue, pero solo se puede hallar o adquirir justificación sobre aquello que pueda ser.La historia del arte, es la evolución del arte mismo a través del tiempo, por medio de ello, se pueden expresar las emociones, sensaciones o ideas que se tiene sobre la visión del mundo. En este sentido, entra la idea de la estética sobre el arte y sobre cómo la sociedad admira todo lo que le rodea. Se puede entender por arte, toda manifestación o creatividad que posee el ser humano, es así como el hombre sería mediador de creación del arte, además seria también este ser humano quien la contemple en su valor cultual, en su halo sagrado y en sí misma.El arte es cultura, música, danza, poesía, pintura, cine, etc... La historia del arte viene con un inicio previo del renacimiento, pero de forma limitada. Con el paso del tiempo, se ha presentado sobre esta, una visión más amplia, tratando de mostrar una descripción universal de todas las civilizaciones. Es así como el arte no se queda o no termina sobre el concepto de lo bello, por lo que se es necesario de lo feo para su propia negación. Lo feo puede ser definido a través de la belleza, pero solo debe ser entendido sobre su contexto histórico, es decir, lo feo es lo pasado que, a su vez, es rechazado por el arte con el fin de buscar su autonomía.El arte entonces, no sería nada sino acepta su historia, sobre ello, la dialéctica de lo feo incluye la categoría de lo bello. He aquí donde entra el aspecto social, en lo cual, el arte debe servir como mediador para denunciar su reducción, y esto, solo lo puede hacer con ayuda de lo feo (el arte a través de la historia ha sido una herramienta de manifestación social cuyo fines siempre se han visto por la consecución de una sociedad menos corrupta y más incluyente).La categoría de lo feo se inclina contra esa identificación de lo feo con la expresión de dolor. Lo feo es así, el empuje o el motor del arte, y conduce a este a pensar más allá de sus propias ideologías. Luego de mostrar a lo feo como una categoría social, que no permite su definición, expresaré como se es visto la categoría de lo bello, la cual, a su vez, según T. Adorno niega su determinación en el texto, la categoría de lo feo, lo bello y la técnica.Con lo anterior, los elementos que en la actualidad se denominan o se miran en la sociedad como feo, dentro de su contexto histórico pudieron haber sido denominados bellos y no feos, por lo que no se tiene el juicio concreto de la antigüedad, es así como no se podrían conocer en la actualidad.Sobre la denuncia que hace el arte sobre lo prohibido, el arte debe manifestarse como forma de protesta para mostrar a la sociedad, la realidad. Es así como la manifestación de lo feo también tiene que verse con lo estético, para mostrar valores que tengan que ver con la crueldad. Por ello, en la sociedad, las personas, como primera instancia no deben limitar lo feo para su fijación. Segundo, se debe estudiar la obra de arte por quien la contempla, para así, poder ser interpretada sobre su totalidad. En consecuencia, lo feo como crítica hacia la sociedad, debe ser visto no como la primera reacción que se tiene sobre ello, sino como forma de admiración, es decir, se debe observar lo que es determinado como feo, para luego mostrar o tener evidencia sobre ello.Se debe tener una verdadera percepción de lo feo, y si aun así, se muestra como feo, se debe tener una acepción o determinación sobre ello. Es decir, se tiene una actitud negativa ante lo feo, por ello, el hombre en contraposición de lo bello, presenta obstáculos a la libre manifestación de las fuerzas vitales. Solo con el hecho de mostrar esa contraposición, la sociedad se ve limitada sobre la forma negativa y positiva de lo feo. Así mismo, con el paso del tiempo, se hace necesario la conformación de una nueva sociedad, ya que, sobre el pasado muchas veces se tiene conciencia solo de lo feoEn esta perspectiva, lo feo puede considerarse bello desde el punto de vista de una sociedad. Por ello, el punto de vista es predominante para la ratificación de lo feo sobre una sociedad, es así como lo feo, aparece como una disminución armónica. Sobre esa disminución, ya se ha presentado con anterioridad una primera impresión visual, lo cual, conlleva a una comparación de lo bello y lo feo.En este punto, cabe presentar la idea del surrealismo (movimiento literario y artístico), lo cual busca transcender lo real a partir de la imaginación. Siempre omiten el sentido racional sobre la verdad, estos solo se basan en expresiones de imaginación a través de imágenes. Es decir, solo su imaginación es desarrollada al contemplar imágenes que conllevan a la expresión de emociones, sensaciones.La sociedad por su parte, escapa de lo feo, lo grotesco, lo monstruoso, pero a la vez, se siente en una búsqueda o atracción inevitable de lo feo. En cada ser humano, se encuentra ese deseo suprimido por experimentar lo prohibido, lo no agradable. Es así como no podemos explicar cómo nos sentimos atraídos hacia ello; es algo que se esconde en la conciencia del ser humano y que en cualquier momento de su vida sale a flote, expresando así, esa necesidad de conocer la realidad sobre lo feo. Por ello, los deseos suprimidos en el arte, toman inicio o mayor protagonismo en el surrealismo, ya que, es solo en los sueños y en las creaciones artísticas en donde se subliman los deseos y pensamientos negados sobre la realidad. La idea de vanguardia surrealista, es crear el inconsciente del pensamiento, para así, no tener que intervenir en la razón.Toda esta lucha existente entre lo bello y lo feo hace preguntarnos si se puede establecer una relación entre ellos. En este sentido, la idea de belleza, es atraído o arraigado por la costumbre y la cultura en la que nos desarrollamos, lo cual, se introduce en nuestra percepción, esto sin dejar de lado el pasado de cada persona, es decir, si bien la sociedad es la que nos introduce o nos define los diferentes tipos o cánones de belleza, es el individuo quien debe tener conciencia sobre ello, para así, considerarlo como estético o  no estetico.Desde la antigüedad hasta nuestros tiempos, hemos tenido el claro ejemplo del impulso obligatorio por responder hacia lo denominado o establecido como bello. Desde la vanguardia artística, la belleza pierde su carácter hegemónico, y se comienza a ver como un instrumento de ridiculización, por la búsqueda insatisfecha de la sociedad por conocer toda la realidad de lo bello, así, fue como se introdujo el contrapuesto a esta, ya que, debido a esa necesidad de buscar lo bello, nace en sí también la búsqueda de saber a lo que le llaman feo.En la actualidad, el ser humano se encuentra sobre un sentido opuesto, es decir, se encuentra sobre una imitación de esa búsqueda por saber o reconocer lo que en su momento fue bello y que ahora es feo, o en su sentido estricto, todo lo contrario, a ello. En otras palabras, la determinación de lo feo se ha convertido en el núcleo del propio arteAsí como lo feo contiene un elemento crítico que se asocia con lo grotesco, también entra el concepto de lo ridículo que, a su vez, puede ser algo feo. En Adorno, lo que se llega a criticar es esa motivación del artista que se presenta como deseo reprimido, por ello, lo que se debe mostrar en relación al artista, es que este tiene que aceptar, asimilar a la sociedad.La fealdad se muestra como elemento crítico, que busca de acercar su descripción o aserción como feo, como elemento liberador, transformador de la sociedad, esto como sentido de formas de buscar o ver lo real, es así como el individuo en la sociedad, debe irrumpir sobre ello para crear o asociar lo que en verdad en la actualidad es catalogado como feo o como bello. Al entrar ese elemento liberador en el individuo, lo feo deja de mostrarse de forma limitada, es decir, lo feo en la sociedad siempre trata de ir más allá de los límites que se le presenta.Un claro ejemplo de ello es, los animales que en un momento fueron determinados como feos, salvajes, y que de cierto modo acabaron o se encuentran en extinción. En la actualidad son considerados como bellos, es decir, es el paso de la historia lo que define lo que es bello o feo. En este sentido, ¿acabar con las especies de la naturaleza también sería feo?, desde esta concepción, acabar con las especies de la naturaleza si sería un acto de crueldad, de fealdad. Por ello, se es necesario considerar lo que en sí es feo o cruel, y se es necesario en la sociedad un elemento crítico y analítico que sirva como ayuda para que el individuo se autoevalúe ante sus actos de crueldad.He aquí donde debe entrar lo racional en el ser humano, es decir, el ser humano debe ante esos actos de crueldad, actuar de acuerdo con la razón y así, dejar de lado los impulsos que conllevan a ello, el ser humano tiene que empezar a tomar decisiones sobre esos actos. Esto con el fin de acabar con ese elemento irracional que también reposa en la conciencia del hombre.En esta medida, lo bello se sostiene la necesidad de lo feo en la sociedad, y viceversa; es así como lo feo se mira de forma positiva en la sociedad, ya que, se debe examinar bien su elemento liberador racional sobre el hombre, para así, mostrar el impacto que este ocasiona en una sociedad.En definitivas, el ser humano y su fuerza Son las fuerzas en tensión de lo feo y lo bello lo que no nos permite quedarnos en la indiferencia al contemplar obras como éstas, que nos dejan fascinados y nos hacen olvidar la ética y la moral para liberar nuestra mente a una estética diferente.Llegamos a pensar entonces en la gran cantidad de aspectos que rigen los conceptos de belleza y fealdad y en la manera en que cada uno de nosotros los percibe. Desde el deseo de indagar en lo prohibido hasta las limitaciones éticas, pasando por los cánones culturales y la apreciación individual, las sensaciones estéticas van gestándose continuamente y resulta imposible definirlas de manera uniforme.En la sociedad en la que nos encontramos, el concepto de belleza y de fealdad han sido elementos de plena discusión, por ello siempre se tendrá en cuestión y en debate la concepción de cada uno, los cuales han tenido su grado de importancia desde la antigüedad hasta nuestro presente.Así, el sentido o lo definido como feo, ha tenido un desagrado o ha sido discriminado en la sociedad, en este sentido, lo feo se ve como forma de burla, fastidio ante el ser humano. Aunque existen quienes defienden esta concepción, no está de más mostrar un paralelo de las dos orillas sobre el concepto de lo feo.Esto es una realidad en la sociedad, ya que, la mayoría de las personas al tener ya en sí una visión sobre algo agradable, pone en cuestión una segunda visión sobre algo nuevo, es decir, en cierta forma el ser humano se ve en problemas al admirar otra cosa y determinarla como bello o feo en sí.Para poder superar esta dicotomía, se es necesario incluir ambos conceptos en la sociedad, esto con la finalidad de no discriminar el concepto de lo feo que también se encuentra arraigado en la sociedad existente. Así mismo poniendo como demanda la aplicación correcta de estos términos en sentido de forma y contenido para verdadera aplicación ante la sociedad.En definitivas, la sociedad debe abrirse al término de fealdad en sentido de análisis y de construcción hacia nuevas miras para el desarrollo sostenible de lo feo en el individuo. En la actualidad es más fácil apreciar algo feo que bello, puesto que lo bello significa o contiene un término de perfección sobre sí.Las cosas son bellas o feas según el observador; por ejemplo, en el arte hay obras que a ciertas personas les llama la atención, mientras que otras personas no le encuentran sentido alguno. La fealdad es algo que el individuo quiere ver como feo, es aquello que no nos satisface ni nos llena, cuando nos referimos que algo es feo, es porque tiene algún defecto o que no es para el ser humano, agradable. Es así como lo feo se expresa mediante un juicio emitido por la sociedad para clasificar lo que no es aceptado.En conclusión con todo lo expresado anteriormente, el arte debe ponerse como instrumento mediador para en sí exponer al individuo o al artista para asociar e integrar cada vez más el termino de lo feo en todos nuestros contextos socio históricos. Y como forma de descubrir, ampliar, y aceptar en nuestra sociedad lo que es definido en un determinado tiempo y espacio. La determinación de lo feo, va en el interpretar, en el análisis y en las razones que un individuo posee para catalogar un objeto, animal, persona u obra de arte como feo.

 

 

 

 

 

 

 

BibliografíaAdorno, Theodor W. teoría estética (1970). Las categorías de lo feo, de lo bello y de la técnica.ttps://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=9289&id_libro=458Martínez, Lucia, (2012) – Vol. 7 – Número VII – Resistencia, Chaco, Argentina. El lugar de la técnica en la teoría estética.

Rosenkranz, Karl (1992), estética de lo feo

jueves, 2 de julio de 2020

Riesgo de contagio



 



Mi cuerpo me dicta que a nadie ya me le acerque más. En cambio, mi mente no entiende razones e ignora que todo afuera está mal. Mi cuerpo conoce el peligro que poso ante los demás, en cambio, mi mente me dice: “Total, esto es el final”. Solo quiero saber qué de todo esto es real, no sé qué creer, no se que pensar. Como quiera no hay en quien (...) 

El riesgo de contagio es inminente !!!

No sé ni quién soy, no sé dónde estoy si veo uno, veo dos, este mal creo que es mental.  


Mi cuerpo me dijo, "es muy alto el riesgo de contagiar" En cambio, mi mente está ocupada en poemas de Sylvia Plath. Mi cuerpo está muy consciente de la actual pandemia y mi mente juega play station, en plena cuarentena. Solo quiero saber cuál de todas es la verdad, no es cuestión de fe, aleluya, amén como quiera no hay quien, no hay quien. No me quiero contagiar. En esta conversación creo que estoy solo yo, me encerraré en mi hogar viendo solo el reloj y deseando que todo esto pase.





lunes, 29 de junio de 2020

E2 T1 Del amor y sus efectos secundarios


Acerca del carácter afirmativo de la cultura






Herbert Marcuse
“Acerca del carácter afirmativo de la cultura”

Herbert Marcuse fue un filósofo y sociólogo judío de nacionalidad alemana y estadounidense, una de las principales figuras de la primera generación de la Escuela de Frankfurt. Sirvió como soldado en la primera Guerra Mundial y participó en la revolución alemana de noviembre de 1918. Nació el 19 de julio de 1898 y falleció el 29 de julio de 1979 a los 81 años.
La presente relatoría tiene como objetivo hacer un análisis del texto de Herbert Marcuse titulado “Acerca del carácter afirmativo de la cultura” y desarrollar las ideas más significativas  que se encuentran introducidas en el mismo. En primer lugar es necesario decir que Marcuse empieza este texto exponiendo la idea del conocimiento humano referido a la praxis, el cual fue uno de los elementos fundamentales dentro de la  filosofía antigua y para explicar esto recurre a Aristóteles, así mismo, Marcuse dentro del texto hace una crítica de la sociedad burguesa y confiere la responsabilidad de la expansión de esta cultura no sólo a las cuestiones económicas del capitalismo, sino también a la filosofía idealista que se separa de la praxis social, es decir, del compromiso con la con ella. En este marco podemos encontrar  una serie de dicotomías como la existente entre el mundo de la felicidad, de la bondad, de las riquezas y el mundo del esfuerzo, del trabajo y de la escasez.
Aristóteles según Marcuse pensaba que las verdades conocidas debían conducir a la praxis tanto en la experiencia cotidiana como en las artes y las ciencias. A los hombres no le es revelado lo que es bueno, justo y conveniente, por ende necesitan para su existencia del esfuerzo del conocimiento en su lucha cotidiana, en otras palabras el hombre necesariamente necesita del saber para su desarrollo y supervivencia, por ejemplo tanto el artesano, como el medico necesitan tener del conocimiento adecuado de sus especialidades con el propósito de poder actuar ante las exigencias que el mundo le propone. Para Aristóteles todo conocimiento adquiere un carácter práctico, pero establece una diferencia significativa entre los conocimientos, ordenándolos en una escala de valores desde los saberes funcionales de la vida cotidiana hasta los saberes filosóficos los cuales no tienen ningún fin fuera de sí mismo. Este último según Aristóteles es el que produce la verdadera felicidad a los seres humanos. Pero existe una separación fundamental dentro de esta escala de valores en cuanto al conocimiento, que se encuentra establecido entre lo “necesario y  útil” por una parte y lo “bello” por otra.
La división entre lo funcional y necesario, y lo bello y placentero, es el comienzo de un proceso que abre paso al materialismo de la praxis burguesa, por una parte, y por otra para la satisfacción de la felicidad y del espíritu en el ámbito exclusivo de la “cultura”.
Materialismo:
no explica lo real desde la idea ya que sale de deducciones más o menos empíricas. No toca temas metafísicos, como la existencia de Dios o el pecado.
Materialismo de la praxis burguesa: relacionado al hacer humano y la forma de organización del proceso social del trabajo.

Ø  Pero toda la vida está dividida en ocio y trabajo, en guerra y paz, y las actividades se dividen en necesarias, en útiles y bellas” (Pg. 4) pareciera que Aristóteles nos estuviera proponiendo a manera de descartes un tipo de dualismo no referido al sujeto como tal, sino al conocimiento en sí, separando los que son útiles y necesarios, bellos y cotidianos etc...

El mundo de lo verdadero, de lo bueno y de lo bello es un mundo “ideal”, en la medida en que se encuentra más allá de las relaciones de vida existentes, más allá de una forma de existencia en la cual la mayoría de los hombres trabajan como esclavos o pasan su vida dedicados al comercio y sólo una pequeña parte tiene la posibilidad de ocuparse de aquello que va más allá de la mera preocupación por la producción y la conservación de lo necesario. Lo que verdaderamente le interesa a los hombres son las verdades supremas según el estagirita, pero este pensamiento es netamente metafísico ya que en su libro la “metafísica” Aristóteles inicia con la frase que  todos los hombres por naturaleza desean el saber” en este sentido podemos deducir que la búsqueda de un saber cotidiano, un saber necesario, útil o bello es netamente natural en el hombre.

Cuando la reproducción de la vida material se realiza bajo el reinado de la mercancía, creando continuamente la miseria de la sociedad, lo bueno, lo bello y lo verdadero trascienden a esta vida. Y si de esta manera se produce todo aquello que es necesario para la conservación y garantía de la vida material, naturalmente todo lo que está por encima de ella es “superfluo”.
El idealismo plantea que este mundo material será modificado y mejorado de acuerdo con las verdades obtenidas en el conocimiento de las ideas.  Mientras que la mayor parte de los miembros de un estado está destinada a producir lo necesario para la vida, el placer de lo verdadero, de lo bueno y de lo bello queda reservado para una pequeña élite.  La praxis material queda liberada de la responsabilidad por lo verdadero, lo bello y lo bueno, que queda reservada para el quehacer teórico. La época burguesa: desapareció la concepción según la cual la ocupación profesional son los valores supremos es patrimonio de una determinada clase social. Aquella concepción fue reemplazada por la tesis de la universalidad de la “cultura”. En tantos seres abstractos, todos los hombres deben tener igual participación en estos valores.  Todos los individuos tienen que someterse a los valores culturales, pues tienen que incorporarlos a su vida ya que la “civilización” recibe su alma de la “cultura”.

Cultura afirmativa:
Aquella cultura que pertenece a la época burguesa y que a lo largo de su propio desarrollo ha conducido a la separación del mundo anímico-espiritual, en tanto reino independiente de los valores de la civilización (lo verdadero, lo bueno y lo bello), colocando aquél por encima de ésta.  Su característica fundamental es la afirmación de un mundo valioso, obligatorio para todos, que ha de ser afirmado incondicionalmente y que es eternamente superior, esencialmente diferente del mundo real de la lucha cotidiana por la existencia, pero que todo individuo “desde su interioridad”, es decir, desde su alma, sin modificar aquella situación real (el mundo del trabajo), puede realizar por sí mismo. La cultura afirmativa tiene con su idea de la humanidad pura, la exigencia de la satisfacción general del individuo. Todas las leyes humanas y todas las formas de gobierno tendrán sólo un fin: que cada uno, sin ser molestado por otra persona, pueda ejercitar sus fuerzas y lograr para sí un goce más hermoso y más libre de la vida.
Unos de los conceptos instaurados dentro del textos son los de cultura para los cuales ha habido varios intentos por definirlos, pero que una de las aproximaciones que nos regala Marcuse es la siguiente “ el concepto de cultura se refiere al todo de la vida social en la medida en que en él tanto el ámbito de la reproducción ideal (cultura en sentido específico, el “mundo espiritual”), como el de la reproducción material (la “civilización”) constituyen una unidad histórica, diferenciable y razonable. Otra aplicación muy difundida del concepto de cultura es según el cual el mundo espiritual es abstraído de una totalidad social y de esta manera se eleva la cultura a la categoría de un (falso) patrimonio colectivo y de una (falsa) universalidad.
El mundo de lo bello en la antigüedad era esencialmente un mundo de felicidad y placer, por ejemplo, en Aristóteles encontramos que la felicidad según él es una actividad de acuerdo a la virtud. Para Platón la felicidad solo es posible en el mundo inteligible. Otra definición de felicidad es aquel placer supremo que el hombre encontrara en el conocimiento filosófico de lo verdadero, lo bueno y lo bello. Esa búsqueda de la felicidad está impregnada en todos los hombres no en primer lugar, pero si como fin último. En el comienzo de la época burguesa el individuo abstracto es quien se presenta como el sujeto de la praxis transformándose en virtud en el portador de una nueva exigencia de vida social y feliz, ya no atado a ninguna mediación social, eclesiástica y política, sino que más bien es el en tanto sujeto particular quien debe hacerse cargo de su cuidado, de sus necesidades y su felicidad.  

El Alma
Herbert Marcuse citando a Descartes, Kant y Hegel con respecto al tema del alma relaciona las distintas concepciones que estos filósofos tenían acerca de ella, en primer lugar Marcuse alude al problema mente/cuerpo de Descartes concretamente a los términos cartesianos como la res extensa y res cogitans que hace referencia a la materia por una parte y  la razón por otra. En Kant el alma también es la razón, pero el alma tiene una zona impenetrable en el orden de la razón técnica. En Hegel el alma está caracterizada por no ser “aún espíritu” en su teoría del espíritu subjetivo se trata del alma humana en cuanto concepto que ya no es el alma sino el espíritu Pero sin embargo, en la cultura afirmativa el alma se entiende por aquello que precisamente no tiene espíritu. La organización de este mundo, a través del proceso capitalista del trabajo, transformó el desarrollo del individuo en competencia económica e hizo que la satisfacción de sus necesidades dependiera del mercado con el alma. El alma parece escapar a la ley de valor y a la cosificación (la cosificación es transformación de las relaciones sociales y personales propia de la producción mercantil y, en particular, de la sociedad capitalista.). El alma se convierte en la única garantía, aun no agraviada, de los ideales burgueses. Solo el alma carece de valor de cambio, el valor del alma no depende del cuerpo como para que se pueda convertir en objeto y mercancía. Existe un alma bella en un cuerpo feo, un alma sana, en un cuerpo enfermo y un alma noble en un cuerpo miserable, y viceversa.  Hay algo de verdad en la frase lo que le sucede al cuerpo no puede afectar al alma”. En síntesis el alma en la sociedad e ideales burgueses no es una moneda de cambio ni mercancía que se le pueda comercializar.
En el proceso social del trabajo el alma no tiene ninguna participación. El trabajo concreto es reducido al trabajo abstracto que posibilita el intercambio de los productos del trabajo como mercancía. La elaboración de la materia es realizada sólo por una parte de la res cogitans: por la razón técnica .La dicotomía de res cogitans y res extensa no afecta al alma: ésta no puede ser entendida ni como pura res cogitans ni como pura res extensa.

El Amor:
Ø  De la unión de los sentidos y del alma nace la idea burguesa del amor.
Ø    Rompe la barrera entre los ricos y los pobres -  entre los superiores y los inferiores.
Ø    Los amantes, en la poesía burguesa, recurren al amor para superar la transitoriedad cotidiana, la justicia de la realidad, la servidumbre del individuo, la muerte.
Ø   La idea del amor exige la superación individual del aislamiento monádico - implica la entrega total y pura de una persona con la otra, que sólo puede consumarse en la muerte.
Ø    El amor burgués implica una anulación de los sentidos - exige exclusividad, exige fidelidad incondicionada que ha de obligar también a los sentidos.
Ø   El amor y la amistad son las únicas relaciones en las que se conserva el dominio del alma sobre la realidad -  el alma tiene una acción tranquilizadora por ser excluida de la cosificación.
Ø   Las alegrías del alma son menos costosas que las del cuerpo - son menos peligrosas y se las concede gustosamente. La diferencia entre alma y espíritu es que aquella no está dirigida al conocimiento de la verdad.

Tesis de Marcuse sobre el arte:

La sociedad burguesa sólo ha tolerado la realización de sus propios ideales en el arte y sólo aquí los ha tomado en serio, como exigencia universal. En el arte está permitido la utopía, la fantasía o la perturbación.  El médium de la belleza “purifica” la verdad y la aleja del presente. En el médium de la belleza los hombres pueden participar de la felicidad.  La belleza es impúdica (deshonesta) porque muestra aquello que no puede ser mostrado públicamente y que a la mayoría le está negada. La sociedad burguesa liberó a los individuos, pero sólo en tanto personas que han de mantenerse disciplinadas. La libertad dependió, desde un principio, de la prohibición del placer, La sociedad dividida en clases conoce una sola forma para transformar a los hombres e instrumentos de placer: la servidumbre y la explotación. La belleza del arte, a diferencia de la teoría, es soportable en un presente de penurias, aún en él puede proporcionar felicidad. En cambio, la teoría verdadera conoce la miseria y la desgracia de lo existente, pero no nos reconcilia con el presente.

La personalidad:
“La personalidad es el depositario del ideal cultural. La personalidad tiene que presentar la felicidad, tal como esta cultura la proclama, como bien supremo: la armonía privada en medio de la anarquía general, la alegre actividad en medio del trabajo amargo.” Lo que interesa es que el hombre viva lo bueno y sea feliz de la mejor manera


Bibliografía:
Aristóteles. Metafísica. Libro primero cap. 1.Gredos.
Marcuse Herbert. Acerca del carácter afirmativo de la cultura. En Cultura y sociedad.
Sur. Buenos Aires, 1967.

Analisis de los libros I & II de la Repùblica de Platòn

Dialogo la República   Introducción Platón fue el primero en sostener que la educación debe estar al servicio del Estado. Esto lo llev...